Vistas a la página totales

Mostrando las entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de julio de 2015

Soledad

Hay soledades tan férreas
tan grises
que nos transportan hacia la incertidumbre
desde cualquier lugar
como desde una estación a la que no supimos identificar
porque ni se nos ocurre cómo llegamos ahí
como pude
como fue
 que me quedé tan solo



Ilustraciones
http://eloftalmologocurioso.com/


jueves, 5 de febrero de 2015

El país de las naranjas tristes



VIII

Los árboles de naranjas amargas bordean el sendero
cuando la brisa alborota los quietos azahares
ellos perfuman su vestido invisible
y logran que resbale  hacia el  valle
impregnado el faldeo
las naranjas amargas no atraen a los niños
caen de maduras rodando cuesta abajo
luego de un golpe seco de inútil insistencia
a la mismísima  puerta de la madre raíz
cual llamado al corazón
al centro de la tierra
una queja
por vidas repetidas de karma irremediable
cada primavera y todos los  veranos

El otro tiempo es soñar
en ese otro tiempo  otoño-invernal
la savia reconstruye la razón de ser del árbol
baja a la raíz asume las memorias
lentamente sin pensar que en sus ramas
las escarchas y las noches son largas
adentro los caminos son cuestiones del alma
y sube los peldaños con el mismo elemento
y se esfuerza en razones que mas pesan por viejas
y levanta ilusiones  como cataratas verdes
imagina los frutos que son  soles maduros
si el adentro es ahora como un empezar de nuevo
mañana ya se sabe lo amargo es lo perfecto







 Danieladrián

Dibujo: Nylson                                

martes, 3 de febrero de 2015

El país de las naranjas tristes

VII

Qué cosecha de amargos desengaños
Nos hemos consagrado a la montaña irreductible
y a las siete aguas doradas que descienden de Orión
sin embargo una mañana breve sin su sol todavía
Engalanaron sus ídolos soltaron todas las plagas
blindaron sus madrigueras
se dispusieron las trampas en juzgados y rediles
con fuegos abominables arrasaron los estambres
incendiaron las verbenas
los álamos esmerados de rectitud intachable
las pacientes madreselvas
los concretos colmenares
al calor de los libros sapienzales se quemaron los poemas
y explotaron las tinajas hirviendo en su propia sangre
desheredados de alquimias desprotegidos de cielos
resumimos los dolores en una rosa encendida
sin lágrimas todavía la cuidamos como guía
cuando escampen las tinieblas
cuando la niebla se deshilache enrojecida
por húmedos  quebrachales
verdeando desbarrancando doctrinal inamovible
nuestra montaña sagrada
multiplicará rosales
soltará vertientes nuevas para nutrir el valle
y cantará otro gallo
para que regrese el alba

Danieladrián



El país de las naranjas tristes

VI

Después cedieron las vigas principales
supimos que el cielo raso irremediablemente caería
nunca lo premeditamos
no estaba en los acuerdos
la vertiente frugal
la higuera envejecida
la montaña arrasada de fuegos inmerecidos
lo que fuimos perdiendo en incendios atroces
los nidos
las endechas
amores juveniles florecientes primaveras
edecanes adjuntos
fieles mitologías
no fueron capaces de traicionarnos
sino que fueron coherentes con su estirpe
simplemente cumplieron su función destinada
perdimos la frescura de albas pensionadas
soles que de incertidumbres lo pensaban dos veces
si asomaban fulgentes
redimidos soles de batallas perdidas
carnavales ansiosos de guirnaldas y flores
de noches inacabadas con lunas sumisas
adormecidas regadas con alcohol
envilecidas noches
sueños pergeñados de tinieblas
efectos colaterales
simetrías convexas
propiedad de las mentes al fin colonizadas
certera profecía ?
me lo dijo aquel mago una noche serena
es decir
que lo supe de tus labios sin huellas
fue una ofensa rastrera
los dioses no se deben embaucar con  efebos
no les es permitido destruir los cristales
pero una copla antigua soplaba los trigales
y que nunca supimos que allí el sol no brillaba
que era un espejismo
si el otoño amarillo
si la luz que escampaba
si todo lo que era bello habría de ser tragado
por trilladoras de fuegos
por segadoras de hierro
en un perfil de la siembra
en el momento del beso
en la quietud del aliento
cuando encontré aquellos ojos
brillando como un misterio
ojos de mirar sorprendidos
por saber si estaba muerto




lunes, 2 de febrero de 2015

El país de las naranjas tristes

V

Buscábamos la daga ceremonial en los escombros
y dimos con los conejos desprevenidos
la proverbial carnada
el cebo de los guerreros del norte
también el tentempié de los grandes visires
en sus fiestas nupciales
celebraciones que urden para borrar el nombre de todas las cosas
y desterrar las memorias
hemos visto aventar mariposas
hemos asistido con nuestra orquesta de bodas y funerales
para presenciar la tristísima estampida de jóvenes mariposas
argumentamos persistentemente nuestro paso al vacío
razones de loco damos al suicidio
Extraño placer encontramos en las vísperas
preparamos afeites
deslindamos las culpas
nos ponemos las mejores ropas
y trepamos al carruaje de los cuatro caballos
no sin cierta arrogancia
como el que sube la escalera de su propio cadalso


Danieladrián

sábado, 31 de enero de 2015

El país de las naranjas tristes

IV

Hay unas ánforas preñadas de ilusiones
-no confundir aquellas funerarias que atesoran esqueletos-
de barro abismal que enamorado abraza
en su redondez de planetas siderales
hijos de la ley de gravedad y de la mística ley que abunda el aire
es de presentir las palmas de las manos
y augurar las caricias que dan formas concretas
es de imaginar porque lo expende el viento
mientras el torno alfarero gira
mientras la tierra gira vertiginosamente
poblada de sabios, adivinos y reyes
y ninguno sabe aún en perihelio
hacia donde nos lleva un enjambre de planetas
derredor de la luz mas vital y certera
como mariposas girando a la llama del farol
y que siempre terminan con las alas quemadas

jueves, 29 de enero de 2015

El país de las naranjas tristes

III

El crimen se sustenta en la liquidez del alma
lo saben los anfibios cancerberos
y una suerte de batracios pobladores de charcos
la tendencia brutal de la quietud del agua
desterrada del mar y las nubes aladas
estas aves sin rumbo atraídas por cielos
agujeros fantásticos robadores de espejos
criaturas podridas ya desangeladas
simplemente acuáticas
solamente humanas.


Danieladrián


miércoles, 28 de enero de 2015

El país de las naranjas tristes

II


Es menester augurios de sembranzas
es necesario desenterrar las tumbas
y en vertebrales equinoccios
levantar soles y estandartes
es importante volver a la semilla
pero no es cuestión de sistemas planetarios
es de índole abismal
como de un devenir profundo
de corazones proletarios
sin aquellas raigambres sin lo que tu y yo sabemos
si no que el perfume
y tal vez los acuerdos con los elementales
una decidida epístola de renovar los surcos
y entonces de revés la tierra
Y lo que logra el relámpago cuando beben los sauces
y si pudiera el arroyo acunar los tréboles dispuestos
y si lo significante
que consta en lo que pudo el lodo
ensueños de alfareros
castillos en andamios con espinos y guardias
y caballos salvajes que renuevan las sangres
y la montaña toda
la pradera infinita
la excelencia del aire
la virtud de la higuera
la vertiente que no cesa
el albur
la quimera



Danieladrián

El país de las naranjas tristes

En el  país de las naranjas tristes

Los azahares mueren desvelados
-no se duerme en  las noches desiertas de rocío-
en callejuelas donde los perros desvarían
y si el viento quiere
ni el polvo se levanta
decir que la luna pasó por allí en algún momento
es como decir que el cielo pudiera ser tragado por un charco
Huele a tristeza
y no sé si mañana los pájaros despiertan.


Danieladrián




lunes, 11 de agosto de 2014

A algunos le gusta la poesía



A ALGUNOS LES GUSTA LA POESÍA

A algunos,
es decir, no a todos.
Ni siquiera a los más, sino a los menos.
Sin contar las escuelas, donde es obligatoria,
y a los mismos poetas,
serán dos de cada mil personas.

Les gusta,
como también les gusta la sopa de fideos,
como les gustan los cumplidos y el color azul,
como les gusta la vieja bufanda,
como les gusta salirse con la suya,
como les gusta acariciar al perro.

La poesía,
pero qué es la poesía.
Más de una insegura respuesta
se ha dado a esta pregunta.
Y yo no sé, y sigo sin saber, y a esto me aferro
como a un oportuno pasamanos.


Wisława Szymborska







Traducción de Gerardo Beltrán, David A. Carión Sánchez y Abel A. Murcia Soriano, in El gran número. Fin y principio y otros poemas (Wisława Szymborska) poesía Hiperión, 4ª edición, 2008.

miércoles, 5 de febrero de 2014

2014 Año del Caballo de Madera

                                




Caballo de los sueños   Pablo Neruda




Innecesario, viéndome en los espejos
con un gusto a semanas, a biógrafos, a papeles,
arranco de mi corazón al capitán del infierno,
establezco cláusulas indefinidamente tristes.

Vago de un punto a otro, absorbo ilusiones,
converso con los sastres en sus nidos:
ellos, a menudo, con voz fatal y fría
cantan y hacen huir los maleficios.

Hay un país extenso en el cielo
con las supersticiosas alfombras del arco iris
y con vegetaciones vesperales:
hacia allí me dirijo, no sin cierta fatiga,
pisando una tierra removida de sepulcros un tanto frescos,
yo sueño entre esas plantas de legumbre confusa.

Paso entre documentos disfrutados, entre orígenes,
vestido como un ser original y abatido:
amo la miel gastada del respeto,
el dulce catecismo entre cuyas hojas
duermen violetas envejecidas, desvanecidas,
y las escobas, conmovedoras de auxilios,
en su apariencia hay, sin duda, pesadumbre y certeza.
Yo destruyo la rosa que silba y la ansiedad raptora:
yo rompo extremos queridos: y aún más,
aguardo el tiempo uniforme, sin medidas:
un sabor que tengo en el alma me deprime.

Qué día ha sobrevenido! Qué espesa luz de leche,
compacta, digital, me favorece!
He oído relinchar su rojo caballo
desnudo, sin herraduras y radiante.
Atravieso con él sobre las iglesias,
galopo los cuarteles desiertos de soldados
y un ejército impuro me persigue.
Sus ojos de eucaliptos roban sombra,
su cuerpo de campana galopa y golpea.

Yo necesito un relámpago de fulgor persistente,
un deudo festival que asuma mis herencias.




El Caballo alado 
Sobre una idea de Spinoza -Etica XLIX - Luis Rogelio Nogueras




1. Supongamos que un poeta

escribe sobre un niño
que sueña con un caballo alado.
2. Supongamos que el poeta
no percibe entonces otra cosa
que la existencia del niño y su sueño.
3. Por tanto
el poeta necesariamente considerará 
al niño y su sueño como presentes.
4. Es decir, que
no podrá dudar tampoco de la existencia
del caballo alado
aunque no esté seguro de ella.

capricious horses





A lo largo de la cornisa del abismo, en su mismo borde, 
Azoto a mis caballos, instándoles a avanzar... 
Perdiendo el aliento, me bebo el viento, trago la niebla, 
Siento con un éxtasis maldito que estoy acabado, acabado! 


No corráis tanto, mis caballos, deteneos! 
No escuchéis al látigo certero! 
Pero tengo unos caballos fastidiosos - 
No terminé de vivir, y ahora mi canción se ha cortado a la mitad. 


Dejaré a mis caballos beber, 
terminaré mi verso - 
por un momento, al menos, 
estaré de pie en el borde... 


Cuando ya no esté - el huracán me barrerá, como a una mota de nieve fuera de la palma, 
Y los caballos arrastrarán mi trineo a toda velocidad a través de la nieve esa mañana, 
moderad vuestro paso, mis caballos - 
No terminé de vivir, y ahora mi canción se ha cortado a la mitad. 


Dejaré a mis caballos beber, 
terminaré mi verso - 
por un momento, al menos, 
estaré de pie en el borde... 


Hemos venido a tiempo: no se puede llegar tarde para Dios, - 
¿Por que esos ángeles cantan con tanta rabia? 
¿O es una campanilla que se volvió átona de llorar? 
¡¿O soy yo, llorando por los caballos por tener que llevar mi trineo tan rápido?! 


No corráis tanto, mis caballos, deteneos! 
Os lo ruego, no os destrocéis en este trote loco! 
Pero tengo unos caballos fastidiosos - 
No viví lo suficiente, al menos debo terminar mi canción! 


Dejaré a mis caballos beber, 
terminaré mi verso - 
por un momento, al menos, 

estaré de pie en el borde...

El talento deVladimir Vitsosky y el gran Mikhail Baryshnikov en "White Nights"





Sobre:
Vladímir Semiónovich Vysotski (25 de enero de 1938, Moscú – 25 de julio de 1980, id.) fue un cantante, compositor, poeta y actor ruso de la Unión Soviética, de ascendencia rusa. Su carrera artística tuvo una gran trascendencia y prolongada influencia en la cultura rusa.
Vysotski utilizó a menudo lo grotesco como medio para criticar la vida contemporánea, aunque a veces su poesía está marcada por un lirismo trágico sin precedentes, así como por el psicologismo y la identificación total con los héroes de sus versos (soldados de la Gran Guerra Patria, artistas, gamberros). Este poeta fue la conciencia del país durante los años setenta.
El talento multifacético de Vysotski se describía frecuentemente con el término «bardo» (бард), que adquirió un significado especial en la Unión Soviética.
A Vysotski en cambio nunca le gustó ese término. Él se consideraba principalmente un actor y un escritor, y una vez declaró: «No soy lo que la gente llama bardo o minestrel o lo que sea». Aunque su trabajo fue sistemáticamente ignorado por el establishment cultural soviético, obtuvo una fama importante durante su vida, y hasta el día de hoy ejerce una significativa influencia en muchos de los actores y músicos populares de Rusia, que desean emular su estado icónico.
Las drogas contribuyeron al deterioro de su salud. Vysotski falleció en Moscú a los 42 años de edad, de un ataque cardiaco. Su cuerpo fue expuesto en el Teatro de Taganka. Fue enterrado en el cementerio Vagánkovskoye en Moscú. Para ir a su funeral, miles de moscovitas abandonaron los estadios (en ese momento se celebraban las Olimpiadas de Verano de 1980). Aunque no se publicaron los cálculos oficiales, se estima que un millón de personas asistieron a los funerales de Vysotski,4 casi tantos como los del papa Juan Pablo II quince años después. Las autoridades soviéticas, ante semejante despliegue de masas ante la muerte de un cantante subterráneo, envió tropas a Moscú para prevenir posibles revueltas. Vysotski recibió un reconocimiento póstumo como Artista Meritorio de la Unión Soviética.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Vivir dentro de una caja











Las cajas poéticas de Joseph Cornell

"Más tarde leí la poesía de Louis Aragón y mi tía abuela me compró libros con imágenes de las construcciones de Joseph Cornell. Eran cajas de madera con diferentes compartimentos y, en cada uno de ellos, muñecas, canicas, fotos arrugadas, pájaros disecados, cuerda y espejos. Aquellos intentos de reconstrucción física de un universo cerebral en estado de caos total me fascinaban, estaba convencido de que aquellas piezas eran la obra de una urraca humana en pleno proceso de armonización del laberinto. Eso empezó lo que llamé mi Período Cornell.

Pasé largas tardes de aquel mojado otoño del 1989 recogiendo objetos pulidos cerca del río Llobregat, rompiendo lápices, dando forma a bolas de barro, dejándolas al lado de fotos en blanco y negro de mis padres. Luego lo colocaba todo en una caja vertical de madera y le daba nombre al conjunto: estaba convencido de que cada una de aquellas construcciones era un mapa de vuelo a mi mente."

("Cosas que hacen BUM", Kiko Amat, 2007)



Joseph Cornell (Nueva York, 1903-1972) artista y escultor norteamericano, pionero del arte de "assemblage" (montaje), cineasta experimental, está considerado como el primero y más grande de los surrealistas norteamericanos. Es conocido sobre todo por sus cajas, donde Cornell reunía conjuntos de objetos cotidianos ---que compraba en tiendas de baratillo de Nueva York--- compuestos o montados siguiendo la técnica surrealista de yuxtaposición irracional, similar a la técnica de la escritura autómática. Las cajas de Cornell, ---que pueden ser calificados como auténticos poemas visuales llenos de magia, o sueños representados en un escenario---, en ocasiones son cajas interactivas o manipulables, caso de la serie de cajas titulada "Medici Slot Machine", protagonizadas por figuras sacadas de cuadros del Renacimiento, o algunas de las dedicadas a las aves ("Aviarios"), que le fascinaban, que realizó a finales de la década de 1940. Otra faceta de Cornell se refiere a sus films experimentales, donde, como ocurre con las cajas, realiza montajes ---siguiendo la técnica del collage y del ensamblaje de sus cajas--- con imágenes de películas de serie B, vistas a través de un cristal azul (para darle a la película un ambiente de sueño), a las que pone bandas sonoras sacadas de viejas cintas de magnetofón compradas en mercadillos. De 1936 es su montaje fílmico más destacado, "Rose Hobart" ---realizado a partir de trozos de la película "East of Borneo", 1931--- en cuya proyección en la Galería Julien Levy (diciembre, 1936) de Nueva York(coincidiendo además con la primera exposición surrealista realizada en el MOMA y con los principales artistas del Surrealismo presentes), Salvador Dalí, montó un escándalo al tirar el proyector y llamar cerdo a Cornell. Dalí recomendó a Cornell que siguiera con sus cajas y dejará de hacer montajes fílmicos. Aunque, finalmente, Dalí reconoció que Cornell le había "robado" la idea del montaje realizado en "Rose Hobart" que ya tenía en su "subconsciente".


                                                                                                                 ESCRITO POR F. JAVIER JIMÉNEZ ZORZO (CREHA)



  
      










                               


                                               Sitio :  http://www.josephcornellbox.com/

domingo, 25 de agosto de 2013

Palabras a mi mismo - Poesías









PALABRAS A MI MISMO




Yo te escribo esta carta por si un día,

se vuelve menos firme tu firmeza,

y pasan a ser dueños de tu vida,

conveniencias, temores y tristezas.

Yo te escribo esta carta por si olvidas

tu sueño, tu ideal, y tu promesa.

Quiero que al recibirla me recuerdes:

yo soy tu mismo, que en algún momento

sabiendo de las cosas que nos pierden,

me propuse cuidarte, presintiendo...

Presintiendo que puedes, rumbo al cielo,

ver algún atractivo en el infierno

y sin querer volar, besando el suelo

empañar tu razón y tu recuerdo.

Yo te escribo esta carta por si crees

que podrás ser feliz retrocediendo.

Los hombres, mucho más de lo deseable,

solemos olvidar por qué vivimos.

Por eso es, que aunque trates de borrarme,

y aunque llegues a odiarme yo te escribo.

Pues quiero que en las sombras cuando creas,

que ya no eres el mismo, que cambiaste,

renazcan de mi carta tus ideas,

para hacerse pensar, para obligarte...

Obligarte a saber que con tu historia

procuraste alumbrar un gran futuro

y advertirte que perdiste la memoria,

como la vista si andas por lo oscuro.

Pero no cambias tú, cambia tan solo

aquello que contiene tu cabeza.

No lo dejes triunfar, rompe con todo

no intentes cosechar en la maleza,

no trates de llenarte con vacío,

no pidas beneficios al desastre,

pues todo buen momento que has tenido

nació del avanzar, no del quedarte.

No persigas las cosas de este mundo

que esconden tras su beso la tortura,

tú que ya descubriste lo profundo

nada conseguirás en la chatura.

Levántate del barro, sube al cielo

que no está en otra parte lo que buscas...

No añores el abismo, tú eres fuego

y el fuego no desciende, ni hoy ni nunca.

No escondas tu ideas que más sirven

por dar comodidad a tus deseos,

recuerda aquel momento en que eras libre

libre sí, de pensar sin tener miedo.

Recuerda tu combate al egoísmo,

recuerda tus promesas de altruismo,

recuerda cuantos ojos te han mirado....

Recuerda que ésta carta es de ti mismo

y no te librarás de tu pasado.




Alberto Zamuner

23 de agosto de 2013 08:06 - Pertenece al sitio de Silvio Rodriguez -


http://segundacita.blogspot.com.ar/2013/08/los-justos.html




Fotografías: Vuelos

















































































Fotografías: Danieladrián